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Cuento
39

Autor: anónimo
Fuente: Internet (entregado por Graciela)


   
 

"La manzana "

Un frío día de 1942,dentro de un campo de concentración nazi, un solitario jovencito mira más allá del alambre de púas y ve que pasa una muchachita. A ella también le emociona su presencia. En un esfuerzo por darle expresión a sus sentimientos, arroja una manzana roja por encima de la cerca....una señal de vida, de esperanza, de amor. El jovencito se inclina ,recoge la manzana un rayo de luz ha atravesado su oscuridad.

Al día siguiente, pensando que esta loco hasta por tener la idea de volver a ver a esta muchacha, mira más allá de la cerca, con esperanza.

Del otro lado del alambre de púas, la jovencita anhela ver otra vez esta figura trágica que la conmueve tanto. Viene preparada con una manzana en la mano. A pesar de ser otro día de neviscas invernales y aire helado, una vez más, dos corazones reciben calor, cuando la manzana pasa por encima del alambre de púas. La escena se repite durante varios días. Los dos espíritus jóvenes , a los lados opuestos de la cerca, se anticipan con ansia a verse mutuamente , aunque sea solo por un momento y para cruzar apenas unas palabras. La interacción siempre va acompañada de un intercambio de sentimientos inexplicablemente reconfortantes. En el último de estos breves encuentros el jovencito, saluda a su dulce amiga con el ceño fruncido y dice: -Mañana no me traigas otra manzana, no estaré aquí, me envían a otro campo. El muchachito se aleja bastante angustiado como para volver la mirada.

A partir de ese día, la imagen tranquilizadora de esa dulce niña se le va a aparecer en momentos de angustia. Sus ojos, sus palabras, su consideración, su manzana roja, todo fué una imagen recurrente que interrumpió los sudores de sus pesadillas.

Su familia murió en la guerra. La vida que había conocido casi había desaparecido, pero este recuerdo se mantuvo vivo y le dió esperanza.

En 1957, en Estados Unidos, dos adultos, ambos inmigrantes, se encuentran en una cita a ciegas.  - ¿Y donde estuviste durante la guerra? -pregunta la mujer.

- Estuve en un campo de concentración en Alemania -replica el hombre.

- Recuerdo que yo acostumbraba arrojarle manzanas a un chico que estaba en un campo de concentración -rememora ella.

Con la sensación de haber recibido una conmoción, él le dice: -¿Y ese chico, te dijo algún día, no traigas más manzanas, porque me van a enviar a otro campo?

- Oh sí -dijo ella. ¿Pero como es posible que supieras eso?

Entonces él la mira a los ojos y le dice: -Yo era ese jovencito. Luego de un breve silencio , él  dice: - “en aquel entonces me separaron de tí y no quiero jamás volver a estarlo... ¿Te casarías conmigo?...se abrazan, y  ella responde:

- Sí. El día de San Valentín de 1996,en una transmisión nacional del programa de Oprah Winfrey, este mismo hombre afirmó su amor constante a la que era su esposa desde hacía cuarenta años. - “Me alimentaste en el campo de concentración- dijo-, me alimentaste durante todos estos años, ahora, sigo hambriento solamente de tu amor”.

“Los momentos más oscuros de nuestra vida pueden llevar la semilla del mañana más brillante”.

 

 
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