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“Entre los trigales, con mis manitas abiertas... Para sentir sus cosquillas”

Hoy es un día muy especial, porque mi mami cumpliría los años, a pesar que hace ya 14 años que no esta físicamente, siempre la llevo en mi corazón.

Mi vida no es como todos creen,  como todo el mundo tengo miles de problemas, pero llego al grupo y todos me cargan un poco de energía
Yo vivo con mi papi, que es una persona grande y gracias a Dios, no me ocasiona serios problemas, aunque tiene sus manías como todo abuelo. Por eso al organizar un viaje, un paseo o una salida, primero tengo que organizarlo a él y sobre todo convencerlo de que acepte, para poder ir tranquila y disfrutar el lugar; es que  a él no le gusta mucho ir a quedarse en la casa de mi hermana y por ello a veces me siento con un poco de culpa.

El viernes a la tarde cuando llegué del Jardín le prepare sus cosas y lo lleve, al volver, como “loca que soy”, organice toda mi casa, que es grande, así cuando llegaba el sábado estaba todo en orden.

Ahora voy a contar mi experiencia del sábado 19, como todos los días me levanté muy temprano y al abrir la ventana, le agradecí una y mil veces a Dios por el hermoso día que nos había regalado.

Preparé todo lo que necesitaba llevar y salí, un poco cargada, a tomar el micro y a pesar que era mi tercer viaje lo esperaba con muchas ganas, porque creía que algo me iba a pasar, y no iba a poder ir.

Al llegar al centro, vi que ya había gente del grupo y 2 colectivos esperándonos, llegue y a la 1ª que vi fue a Ofelia, luego a Silvia y así a todo “mi grupo” menos  Tere.

Subí con tanta alegría, me senté y guarde el asiento de al lado para Tere, Silvia atrás mío y así más o menos nos fuimos ubicando las que más nos conocemos.

Pero Tere no venía, y yo la quiero más que a una amiga, la considero una “Hermana” pero con mayúscula, pero esta “loquita” no venia, y estaba un poco intranquila, baje para llamarla al celular, y en eso veo que llega con su marido.... ahí respiré, nos sentamos, charlamos  (que raro en nosotras), más contenta me puse cuando nos toco ser compañeras de grupo.

El viaje fue espectacular, entre mates, pastafrola, comentarios y risa, me pareció que había ido en avión, fue un cerrar y abrir de ojos y ya estábamos en el lugar indicado.

Al bajar inspiré el puro y fresco aire de ese bellísimo lugar que me envolvía con todo mi ser. Paseamos, sacamos fotos, conversamos, almorzamos y preparamos los deberes  que había indicado el doctor, ya que yo era la jefa de un grupo, pero tuve ayuda y participación de todos.

Y luego actuamos, nos reímos, aplaudimos, nos equivocamos, pero todo salió de 10. Salimos otra vez a correr, a formar grupos, a tomar mate, conversar, reír y disfrutar de ese hermoso lugar que, como dijo Silvana, nos toco un día como si un gran pintor con su paleta de mil colores y un gran pincel hubiera pintado ese cielo tan celeste y puro, sus verdes árboles, las montañas, el arrollo, los patos, etc. etc. etc.

Lo que más me impactó fue la meditación porque me compenetré tanto en el cuento, que me vi yo pequeña cuando iba al campo con mis abuelos  y corría y me escondía entre los trigales, tocando con mis manitas abiertas, para sentir su cosquillas suaves y esa pequeña que pedía una mano fuerte que la guiara y es verdad, que hoy de grande a veces pido a alguien me extienda su mano para seguir luchando y no aflojar nunca, pero a veces uno la busca y la busca, y se hace cuesta arriba encontrarla, me veía yo entre ese campo de amapolas hasta que llegó un punto que sentí el aroma de ellas.

Doc. creo que fue muy fuerte y más de uno se quebró en llanto, y más aún, cuando de a poquito abrimos los ojos y vimos volar a las palomas, llevando en nuestros anillos los mensajes de deseos, que espero  lleguen al lugar más indicado para que se cumplan, mi deseo y el de todos.

Realmente quedé un poco shokeada, pero luego reaccioné y volví a poner mis pies sobre la tierra, y  en este mundo, en el que tenemos que seguir luchando, y cada día poner, un granito más de amor y paz, para ser un poco mejor.

Gracias Doc por todo lo que nos brinda, todos los jueves y este paseo y fiestas que son inolvidables.

Espero que esto se siga cumpliendo y que nunca nos abandone, y siempre este a nuestro lado, porque creo que es la mano fuerte y grande que ese pequeño del cuento esperaba, y que todos nosotros la necesitamos.

Mil gracias a todos y en especial a Ud. Doc que creo que es una PERSONA MUY ESPECIAL. Gracias a todos.

Marta (La charlatana)

 

 
 
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