Bienvenidos a www.vivirsinmiedofobi.com
VIVIR SIN MIEDO superior
Nuestra Misión ¿Qué es el miedo? Cartas de pacientes Cuentos CHAT Contacto cierra el menu
 
\\\
abre
Sitio a cargo del Dr. Enrique Guillermo Suárez
cierra
ruler

Cartas recibidas
40

   

 

“Hoy puedo vivir mejor... me siento mejor ”

En principio quiero manifestarle todo mi agradecimiento, porque usted hizo detener mi camino hacia la locura, cambió mi vida y la de los que conviven conmigo que es toda mi familia.

Desde hacía 5 años comencé con mis miedos, terribles que día a día se fueron agravando y nadie sabia por el horror que estaba atravesando.

Recuerdo que salía con mis tres hijos haciendo un gran esfuerzo, pero por dentro estaba destruida por el miedo y con una gran tristeza, ese miedo no me dejaba vivir en paz, no los podía ver correr, andar en bicicleta, gritar, etc. El miedo latente a que se me puedan morir aunque gracias a Dios sean muy sanos, también recuerdo que los encerraba pero a medida que fueron creciendo todo se fue complicando ya que no querían estar mas encerrados, se manifestaban totalmente en contra de ello y ahí se incrementaron mis miedos y mi interior era un infierno.

No podía disfrutar del río, el mar ya que todo me provocaba sufrimiento, prefería dormir y no salir a ningún lado para no tener que sufrir y ponerme de mal humor, ignoraba todo el daño que les estaba haciendo a mis hijos.

Un día logro conectarme con la doctora Antonia V. que me aconsejó hacer el Seminario de Carmen de Patagones, pero yo ya no quería saber más nada, me encontraba cansada, destruida, agotada y vencida ya que había tocado muchas puertas sin encontrar un mínimo desahogo, entonces no fui.

Pero con el tiempo, gracias a Dios, tengo la suerte de encontrarme con el doctor S. B., quien me aconsejó ver a Adrián P., quien ya había tenido la experiencia del Seminario con resultados muy positivos. Entonces accedí, me comunico con él y de manera muy cordial e incondicional dijo que me iba a ayudar, y así lo hizo y por eso le estoy inmensamente agradecida.

DOCTOR usted sabe como llegué al FOBI, hoy puedo vivir mejor, me siento mejor, yo se que me falta mejorar, pero al menos logré que mis hijos no sufran esa presión como consecuencia de mi enfermedad, ahora salen al boliche, van a la costanera y también logré hace unos días viajar sola, dejando los chicos con mi marido y sabe qué, los llamé una sola vez, cuando antes lo hacía diez veces desde mi trabajo.

Por eso doctor no tengo palabras para agradecerle todo lo que hizo por mi salud, mi vida y mi familia. Gracias, mil gracias, un millón de gracias y ojalá se multipliquen profesionales como usted para que puedan sacar a tantísimas personas de esta triste enfermedad, una vez más gracias y le doy un abrazo muy fuerte en mi nombre y el de mi familia.

Hasta siempre.

Analía

 

 
 
separador
 
 
cierre
 
Diseño: [ rtDG ]