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"Animarse, ese es el secreto ”

 

La vida tiene un solo secreto...ANIMARSE. Si, todo es movido por el amor ...pero animarse es lo fundamental de la existencia, es lo que nos hace sentir vivos.

 

Animarse es amar por ejemplo sin temor al futuro o al pasado...animarse a pensar solo en presente y vivir ese amor.

 

Animarse a llorar. Si, soy una convencida que un buen llanto te sirve más que mil medicamentos porque te da esa energía de VOLVER A EMPEZAR. ¡¡Sí!! ... Llorar sana, limpia el alma.

 

Animarse a reír cuando esa carcajada fuerte sea la única en un salón lleno de gente, donde todos se den vuelta y miren con cara de ¿de qué te reís?...Reírse es algo que nunca debe reprimirse.

 

Animarse a equivocar... porque cuánto más perfectas queremos que nos salgan las cosas, más imperfectas nos salen.

 

Sinceramente no se ni cuando ni donde la sociedad inventó que había que ser de tal o cual manera para ser “cuerdo” y seguir la vida al ritmo de los otros .Estoy segura que eso nos trajo aquí . Tratar de ser igual a los demás cuando somos diferentes. ¿Quién inventó que ser fuerte es hacerse el que aguanta todo? ¿Quien inventó el hacer silencio cuando quiero hablar? ¿A quien se le ocurrió que los hombres no lloran?. De seguro a alguien que no se animó a sentir.

 

¿Saben qué? No considero que los que hoy estamos aquí seamos menos fuertes. No. Nuestra fortaleza es impecable porque nos animamos a mostrar nuestro miedo, nuestra sensibilidad exquisita, como me dijo alguien una vez definiéndome y... nos animamos a enfrentar al miedo. ¡Y es que de eso se trata vivir! ¡A animarse!.

 

Una profesora de teatro nunca se cansa de repetir a su alumnado: “Una persona no puede ir en contra de sí misma por demasiado tiempo. La primera vez que la escuché dije: ¡Es verdad!, Si no, oigan esto: Durante largo, pero largo tiempo, intentamos ser lo que la gente llamaba normal y nuestros sueños eran dejados atrás por no herir a los que nos lo decían.

 

El otro día leí el libro de Paulo Cohelo “Verónica decide morir...” que, muy por el contrario a su título, es un canto a la vida. En ese libro hay un personaje llamado Marie: ... “Cuando yo aún era joven y abogada, leí cierta vez a un poeta ingles y una frase de él me impactó mucho: “Sed como la fuente que se derrama y no como el tanque que contiene siempre la misma agua”. Siempre pensé que él estaba equivocado: era peligroso derramarse porque podemos terminar inundando zonas donde viven personas queridas, y ahogarlas con nuestro amor y nuestro entusiasmo. Entonces procuré comportarme toda la vida como un tanque, nunca yendo más allá de los límites de mis paredes interiores...”.

 

Luego, este personaje ficticio pero muy real que podría ser cualquiera de nosotros dice: “...Sucede que por alguna razón que nunca entenderé, tuve Trastorno de Pánico y me transformé exactamente en aquello que había luchado tanto para evitar: en una fuente que se derramó e inundó todo a mí alrededor...”.

 

Cuando leí lo que antes escribí no solamente me sentí identificada sino que casi derramo algunas lágrimas.    Todos los días había luchado por ser alguien igual a esas personas que la gente llama “común” pero un día fui lo que tanto evitaba ser. Me derramé y fui distinta, y pasé al grupo de fóbicos. Y ahí encontré un montón de fuentes como yo que había luchado por ser tanque.
Es verdad, animarse, no es fácil. Si lo fuera no estaría escribiendo esta carta para darme y darles aliento. Pero la gratitud de ustedes me llevó a animarme a derramar un don que dios me dio, escribir. Gracias.

 

Lo que quiero decir es que cada uno es como es, con sus sueños, metas e ilusiones y nadie tiene derecho a tratar de transformarnos en lo que no somos. ¿Por qué? Sencillamente porque no se puede y ahí si vale el no puedo.

 

¿Saben que pasa con el agua que queda demasiado tiempo en el estanque?... se pudre. Entonces, aunque cueste, aunque caigamos, resbalemos, nos lastimemos y sangremos, aunque sólo haya una curita para mil heridas, aunque los pasos sean lentos, hay que animarse y si alguien mira o piensa raro porque nos maravillamos por el volar de una mariposa o ve inútil buscarle formas a las nubes, o ir cantando en medio de la multitud, problema de él.

 

Que muchos piensen y actúen de una manera no quiere decir que sea la correcta. Hay veces en la vida que una persona tiene más razón que miles.

 

Tomé una decisión... si alguien me mira raro o me dice algo porque soy fóbica voy a devolverle una mirada orgullosa: porque si ser panicosa me hace soñadora, sensible, preocuparme por el prójimo y conocer a gente parecida a mí como lo son ustedes. Entonces grito: “¡¡A mucha honra!!”

 

Silvana tiene razón, ya no quiero ser aquella persona de antes del trastorno de ansiedad porque aquélla fue la antesala a morirme de miedo por ser distinta.

 

Creo que este espacio que tenemos los jueves hay que aprovecharlo para descubrir verdaderamente quienes somos y luego animarse a ser ese verdadero yo.

 

¡¡Animarse sí!!, animarse sin miedo. A veces no nos atrevemos a hacer cosas que queremos porque pensamos que allí terminará todo y ya no habrá más nada que hacer. ¡Pero la vida es de otra manera!

 

Siempre luego de animarnos surgirán nuevas cosas donde tendremos que decidir si vale la pena para nosotros eso que es nuevo en nuestras vidas... si no lo es de seguro alguna otra cosa nueva vendrá, y sí, vale la pena o la alegría, tomamos la decisión de ANIMARMOS a vivirlo o a seguir con el MIEDO.

 

Quiero decir, siempre van a surgir cosas nuevas para animarnos.

 

Por eso... vuelvo a preguntar. ¿Alguna vez se pusieron a pensar quien inventó que llorar en público o en el cine era vergonzoso, que bailar en el medio de la calle era cosa de chicos, que tener risa exagerada era tonto, etc. y todo lo que ustedes piensen en este momento?

 

La respuesta es la que hoy dí: fueron los que no se animaron. por eso llegó la hora de que digamos BASTA y ya no tengamos miedo de ser nosotros mismos...Cuesta, pero más costaron las consecuencias de seguir los “protocolos” que nos impusieron. No pudimos ¿Por qué? Tal vez porque somos seres sencillos que disfrutan de las cosas sencillas de la vida.

LOS ADORA Alma

 

 
 
 
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